Nuestro personal en Perú

El papel de las madrinas en la organización

En Madrinas desempeñan un papel central en la organización en lo que respecta al cuidado integral de los niños y jóvenes. 

Se aseguran de que se satisfagan sus necesidades básicas de alimentación, salud, cuidado personal e higiene, y crean un entorno saludable, limpio y seguro. 

Además, velan por el desarrollo integral de los niños, apoyándolos en el ámbito educativo, transmitiéndoles valores y normas de convivencia y fomentando sus actividades de ocio y su educación espiritual. 

Cuando las instituciones educativas solicitan acompañamiento pedagógico, las madrinas participan activamente y contribuyen de manera importante al desarrollo escolar y personal de los niños. 

Además, representan los intereses de los niños y jóvenes en las reuniones de padres en la escuela, donde informan sobre sus progresos y posibles retos y buscan soluciones junto con los maestros.

 De esta manera, las madrinas contribuyen de manera significativa a que cada niño pueda crecer en un entorno afectuoso, estimulante y estable.

  1. Carmen Lalia Suyon Sánchez

    directora de la organización a partir de febrero de 2021

    Como directora soy responsable de planear, dirigir, coordinar y supervisar las actividades diarias. A la vez tengo que garantizar que contemos con los recursos humanos y materiales necesarios para el buen funcionamiento de nuestro centro de atención residencial. Dentro de mis funciones principales está el asegurar que las necesidades de las niñas, niños y adolescentes atendidos por la organización sean cubiertas de manera adecuada y oportuna, también el supervisar las actividades relacionadas con la atención integral de la población atendida, velar por la distribución y uso adecuado de los recursos económicos en bienestar de los residentes y preservar las buenas relaciones dadas en la dinámica laboral – familiar de la organización.

    Motivación

    Tenemos hoy en día una adolescente de 15 años, que cuando tenía 09 años fue promovida para adopción. En ese año, 2019, la dirección de adopciones del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables visitó la obra y dialogó con Nicol, quien le manifestó su deseo de continuar en Fraternitas del Perú junto a sus madrinas y a sus hermanas (así es como ella llamó a los niños con quienes en ese entonces compartía la Casa Perú). En este año 2025, se repite la historia. Nicol, hoy una adolescente con 15 años de edad, plasma en una carta con letra propia: “hoy me encuentro en mi casa”, “mi hogar”, “mis hermanas”, “mis madrinas “, “somos una familia”. De esta manera manifiesta su deseo firme de querer continuar con su familia Fraternitas del Perú. Este hecho nos muestra que nuestro trabajo en la formación de cada uno de ellos va por buen camino. La organización Fraternitas del Perú – Fraternitas Humanas, no es una institución, es la familia que cada uno de ellos necesita y eso es un orgullo para nosotros. Nada es fácil, ni todo está dicho. Tenemos que continuar y adaptarnos a los nuevos retos que trae consigo el día a día porque la vida continua y como formadores (padres – madres) de nuestros residentes tenemos que estar preparados para hacer de ellos hombres o mujeres de bien para nuestra sociedad.

    Todo esto fue muy doloroso, frustrante e indignante, porque sentía que lo que había hecho por ellos era a medias, es decir, una protección a medias. Conocer a Fraternitas del Perú y su trabajo con niños y jóvenes, independientemente de su edad, me motivó a colaborar con este equipo. Hoy en día, me siento muy orgullosa de formar parte de Fraternitas del Perú - Fraternitas Humanas y, desde mi puesto de trabajo, he realizado un trabajo coordinado en equipo, en el que el personal debe sentirse cómodo para cuidar bien de nuestros residentes y en el que estos también tienen la oportunidad de ser escuchados. Nos muestran cariño porque reciben cariño.

    Hecho resaltante

    Hoy tenemos a una adolescente de 15 años que fue dada en adopción a los 9 años. En ese año 2019, el departamento de adopciones del Ministerio de la Mujer y Poblaciones en Riesgo de Exclusión visitó la obra y habló con Nicol, quien expresó su deseo de seguir en Fraternitas del Perú, junto con sus madrinas y hermanas (así llamaba a las niñas con las que compartía Casa Perú en ese momento). En 2025, la historia se repite. Nicol, ahora una adolescente de 15 años, escribe en una carta de su puño y letra: „hoy estoy en casa“, „mi casa“, „mis hermanas“, „mis madrinas“, „somos una familia“. De esta manera, expresa su firme deseo de continuar con su familia Fraternitas en Perú. Esto nos demuestra que vamos por buen camino con nuestro trabajo en la educación de cada uno de ellos. La organización Fraternitas del Perú - Fraternitas Humanas no es una institución, es la familia que cada uno de ellos necesita, y eso nos enorgullece. Nada es fácil, y tampoco está todo dicho. Debemos seguir adelante y adaptarnos a los nuevos retos que nos plantea el día a día, porque la vida sigue y, como educadores (padres y madres) de nuestros residentes, debemos estar preparados para convertirlos en buenos hombres y mujeres para nuestra sociedad.

  2. Lidia Gosbinda Huaylla Plasencia

    Madrina en Casa Bolívar desde 2005 hasta la actualidad

    Como madrina a lo largo de mis 20 años de trabajo siempre he brindado atención individualizada a cada niño que conforma la familia Fraternitas del Perú

    Motivación

    Siendo honesta, al principio vi este trabajo como una oportunidad de llevar el sustento a mi hogar e hijos, quienes se encontraban estudiando. Cuando me vi más involucrada en esta labor comprendí que mi presencia era importante en la formación y vida de los menores

    Hecho resaltante

    Ver el desarrollo de cada niño que llega al hogar es maravilloso. Saber que han llegado a convertirse en profesionales con valores gracias al trabajo del personal del PAP, me hace sentir orgullosa y satisfecha. Es importante tener en cuenta que somos parte de un equipo comprometido, que trabaja con un equipo de profesionales comprometidos con el bienestar de los niños y adolescentes. Es una experiencia muy enriquecedora y gratificante, tanto para nosotros, como para los residentes del CAR.

  3. Giovanna Ysabel Cotrina Alcántara

    Madrina En la Casa Bolívar desde 1996, con algunas interrupciones.

    Ingresé a trabajar por primera vez en el año 1996 en Casa Jóvenes. Esta casa se encontraba ubicada en el Fundo, donde permanecí hasta el 2001. Me retiré del trabajo a causa del nacimiento de mi primer hijo. Retorné a la organización en el 2013, a Casa Bolívar. Trabajé allí hasta diciembre del 2020 y me volví a retirar a causa de los problemas de salud de mi madre. Por situaciones difíciles que estaba pasando, retorno a trabajar en la organización para remplazar a las madrinas durante sus días libres. Desde el 2022 hasta la actualidad trabajo a tiempo completo en la organización.

    Motivación

    En un primer momento, fue mi situación como madre soltera la que me empujo a aceptar el puesto de trabajo para sustentar los gastos de mi hijo. Con el pasar del tiempo mi familia se volvió a unir, pero llego un momento difícil en mi vida, la muerte de mi madre. Con ello me di cuenta de que la labor que desempeñaba en el CAR era y es importante. Noté que el vínculo afectivo que creaba con cada niño y adolescente aportaba en su crecimiento y desarrollo. Siento que Fraternitas del Perú es mi hogar, donde encuentro felicidad y siento satisfacción por la labor que realizo.

    Hecho resaltante

    Durante los primeros años que trabajé para la organización (1996-2001) estuvieron a mi cargo niños a quienes eduqué y encaminé con valores y amor. Cuando regresé a la organización, el día de mi cumpleaños, una jovencita ya profesional y con muchos valores me presentó a su familia. También había organizado aperitivos, una torta y globos para celebrar mi cumpleaños de forma especial. Todo ello me llenó de orgullo porque yo había educado a dicha jovencita. También recibí mucho amor y gratitud de los otros niños, quienes me llenaron de abrazos, besos y palabras de gratitud. Fue conmovedor y emocionante.

  4. Elizabeth Justina Ortiz Terán

    Madrina en la Casa Bolívar desde enero de 2021

    Comencé mi trabajo en Casa Bolívar y remplazando a las madrinas de la Casa Jóvenes durante sus días libres. Desde el 2022 me dediqué solo al trabajo en Casa Bolívar. Entre mis funciones está el realizar el reforzamiento escolar. Sobre todo, en los niños que cursan la primaria. También hago el seguimiento de los adolescentes de nivel secundario.

    Motivación

    Antes de trabajar para Fraternitas, había trabajado en otros CAR. También trabajé como auxiliar de educación inicial. La paciencia es parte de mi esencia. Cuando llegué a la organización, estaba pasando por muchas necesidades. Poco a poco empecé a sentirme querida y a gusto con los niños y adolescentes. Sus abrazos al llegar y las muestras de cariño por parte de ellos es lo que me motiva a permanecer en el hogar hasta la actualidad. Ver sus logros académicos y como se adaptan a las normas del CAR, me llena de gozo y satisfacción.

    Hecho resaltante

    En general es ver el crecimiento y desarrollo de los niños y adolescentes. Ver cómo se van dando los vínculos emocionales entre los niños y nosotras las madrinas y cómo los niños se sienten seguros y amados por nosotras. Es una experiencia gratificante y memorable ver a los niños de nuestra organización sonreír, reír y disfrutar de la vida y de las experiencias que les ofrece la organización.

  5. Ana Lucía Clavijo López

    psicóloga en CAR Fraternitas del Perú desde el 10 de noviembre de 2024.

    Como psicóloga del CAR Fraternitas del Perú, mi función es brindar el soporte emocional a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
    A la vez, realizar el diagnóstico, los informes técnicos e intervenciones mediante diversas técnicas a fin de lograr que los residentes superen problemas emocionales y/o conductuales.

    Motivación

    En un primer momento me motivó la oportunidad de crecimiento profesional.

    Al pasar el tiempo empecé a entablar vínculos afectivos con los residentes. Empecé a empatizar con cada problemática y eso hizo que me plantee el desafío de brindarles mi apoyo para fomentar sus habilidades sociales, autoestima, auto concepto, visualización de su pasado con mirada hacía metas y proyectos a futuro.

    Hecho resaltante

    Es con respecto a lo que experimenté. Todo ese afecto de los residentes hacia mí. Un abrazo, una nota de afecto, o el pedirme que me quede con ellos. Todo ello me llena de alegría y de satisfacción.

    Por otro lado, el avance de cada residente con relación a su problemática. Buscar con ellos mismos soluciones, ayudarles a superar sus traumas y desafíos, guiarlos para vencer los obstáculos, todo ello es muy inspirador para mí.

  6. María Magdalena Huamán Guzmán

    trabajadora social En el CAR (Centro de Atención Permanente) Fraternitas en Perú desde el 1 de abril de 2022 (tiempo parcial).

    Como trabajadora social, soy responsable del acompañamiento social, el seguimiento de casos, la elaboración de informes sociales y la coordinación interinstitucional, velando siempre por el bienestar y la protección integral de los niños, niñas y jóvenes de Fraternitas del Perú.

    Motivación

    Mi principal motivación ha sido acompañar de manera cercana y constante el proceso de crecimiento de cada niña, niño y adolescente, siendo una experiencia profundamente enriquecedora observar su evolución personal y emocional.

    Ver cómo transitan de la niñez a la adolescencia, superando dificultades, fortaleciendo su autoestima, valores y habilidades sociales, reafirma diariamente mi vocación de servicio y compromiso con su desarrollo integral. Cada avance, logro académico o personal representa un incentivo para continuar trabajando con responsabilidad, empatía y esperanza.

    Hecho resaltante

    Un hecho especialmente significativo de esta labor es ser testigo del vínculo afectivo y solidario que los adolescentes han logrado construir con sus madrinas, relaciones basadas en la confianza, el acompañamiento y el apoyo mutuo.

    Asimismo, resulta gratificante observar cómo, gracias al respaldo del Centro de Acogida Fraternitas del Perú y al trabajo articulado, varios de ellos han logrado culminar sus estudios y carreras profesionales, consolidando proyectos de vida orientados a la autonomía, la superación personal y una inserción social positiva.

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